Un fin de semana en Italia, totalmente enamorada de esta pareja maravillosa que casi me hace volver rodando a España después de invitarme a comer todas las delicias típicas de Turín. Un partido de basket en el campo donde Alessio jugaba de pequeño, un paseo por las calles, los viñedos, o la puerta de la primera casa donde vivió Ana a su llegada a Torino, y donde se dieron el primer beso. Una pareja que nos va a regalar dos bodas, en Madrid y en Turín, y que estamos locos por compartir con ellos. Trabajo que se convertía en placer nada más bajar del avión. Alessio y Ana, guapos y auténticos, muy de verdad, y los mejores anfitriones que una haya podido tener. Gracias con todo mi corazón.